El micro análisis de una comunidad con contagio criminal, se observa con claridad en los motines carcelarios. Un  ejemplo diáfano es el motín de Sierra Chica (2006) donde lo que en realidad era un escape masivo fue presentado como reclamo de mejores condiciones habitacionales. Todo terminó en una masacre donde varios de los principales actores, a pesar de que no eran considerados delincuentes de alta peligrosidad, llevados por ese contexto violento y el  furor grupal, actuaron de un modo particularmente violento, inhibiendo el pensamiento y el juicio crítico pero dominando la voluntad. Durante la barbarie, se cometieron actos de violencia criminal tal, que incluyeron antropofagia, quedando así, en los anales de nuestra historia.

René Moros “Cárcel para los agresores de mujeres”

Violencia física contra las mujeres acarrea hasta 9 años de cárcel
La jueza Renée Moros ofrece soluciones para superar la burocracia que impide una efectiva protección de las víctimas
•    De todos los que han pasado por su tribunal, apenas cinco están presos por agredir mujeres. Son tan pocos que esta jueza de control caraqueña recuerda de memoria sus nombres y apellidos. Están en la cárcel como responsables de delitos sexuales, la agresión de más fácil comprobación entre las 19 modalidades establecidas en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Más difícil es castigar severamente la violencia física (que excluye lo sexual, pero igual amarga la cotidianidad de muchas venezolanas), porque la ley la sanciona con prisión de 6 a 18 meses y, en casi todos los casos, es sustituida por medidas más leves. Prela lo establecido en el Código Orgánico Procesal Penal y ratificado por la jurisprudencia en cuanto a la imposibilidad de imponer cárcel en casos de delitos sancionados con menos de 3 años de pena corporal. Sin embargo, para algunos es inaceptable que, por ejemplo, un hombre condenado por golpear a su cónyuge sólo sea obligado a cumplir trabajo comunitario.

(Obama indignado ante los brutales asesinatos de tres empleados del Consulado de EE.UU.) (312)

"El Presidente comparte la indignación del pueblo mexicano ante los asesinatos de miles de personas en Ciudad Juárez y en otros lugares de México. Continuaremos trabajando con el presidente de México Felipe Calderón y su gobierno para acabar con el poder de las organizaciones del narcotráfico que operan en México y que con demasiada frecuencia atacan y matan a personas inocentes", indican las declaraciones publicadas por la Casa Blanca el 14 de marzo.

La maldad siempre ha acompañado al hombre, hay tesis que indican que es malo por naturaleza y esta maldad, según expertos tiene varios orígenes (psicológico, genético, social, etc.).
Pero es un fenómeno, que a nivel mundial y nacional todo gobierno trata de realizar políticas públicas para enfrentarlos, y Venezuela no escapa a ello.
Durante este año, en Venezuela específicamente en el Municipio Maracaibo ha surgido una situación  anormal, que tiene  a la opinión pública alarmada, como es la aparición de los panfletos de la muerte y los asesinatos relacionados con ellos en diversas barriadas populares.
Hasta los momentos el rostro del victimario permanece en el anonimato, aunque hay versiones de vecinos que dicen a ver visto y hablado con un grupo de exterminio, por supuesto con sus rostros tapados.
Solo han dejado victimas en su camino y se mantiene el temor de seguir en este ambiente de suspenso ante la arremetida de un asesino en serie o varios asesinos en serie, que avanzan sin ninguna fuerza que los detengan, ya que la labor de los cuerpos policiales ha dejado mucho que decir al respecto.

 

Apuntes de Paula A. Roldán P.

Orientación Académica: Dr. Cristian Orrego

En la criminología se estudian las causas del delito desde varios enfoques uno de ellos es la biotipología o topología criminal, esta ve a la persona que delinque como una persona diferente a las normales, centrando su atención en la apariencia del individuo y en su comportamiento, sin darle importancia al entorno social que lo rodea, concentrándose en la herencia de cada persona, pero no a la herencia entendida como la transmisión del germen criminal sino como ese conjunto de precedentes biológicos que dependiendo  de los factores que lo influyan puede llevar o no a cometer un delito.